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lunes, 25 de julio de 2011

HAIKUS


I



Un día dí ese primer paso,
aunque,
realmente,
no sé cuál es mi destino...
sigo caminando.



II


Aunque sospecho,
que el cielo,
para mí está vedado...
y el infierno,
lo tengo a un paso.


Abril

viernes, 15 de julio de 2011

DANZA DE VERANO


INTRODUCCIÓN

Por no saber de tí,
he tenido que añorarte,
y hoy, de improviso,
acudes aquí.

Golpeas,
tímida, trémula,
temiendo el recibimiento,
mas no te apures.

Los aromas que destilan
tu presencia, preñan en mí,
inundando mi fortaleza.

Sonrío agradecida,
queriendo compartir
esta dicha que sacude
mis sentidos.

Salgo a tu encuentro,
extiendo mis brazos
queriendo alcanzarte.

¡Oh, sí! Eres tú.
te toco, te siento,
tu ser húmedo,
anega mi piel.

La brisa en las hojas,
marca el compás,
la función va a comenzar...

Ahora así:
Uno, dos,
uno, dos,
uno, dos,
y...
¡vuelta!
Uno, dos,
uno, dos,
uno, dos,
y...
¡vuelta!

LA DANZA

Danza mi cuerpo,
contengo la respiración,
expulso,
y...

Uno, dos,
uno, dos,
uno, dos,
y...
¡vuelta!

Uno, dos,
uno,dos,
uno,dos,
y...
¡vuelta!


La garza entre las cañas,
absorta contempla la escena,
se yergue, despliega las alas,
y ... ¡a volar!


Separo las pienas,
ligera flexión,
el arquero, el brocado,
torsión de puños,
inspira, expira,
y...


Uno, dos,
uno, dos,
uno, dos,
y...
¡vuelta!

Uno, dos,
uno, dos
uno, dos,
y...
¡vuelta!

El hálito de la noche
roza mi hombro,
giro, y con éste,
mis ojos
encuentran tu mirada,
rodeo tu cuerpo
con mi presencia,
largos brazos
acunan tu sueño,
y...

Uno, dos,
uno, dos,
uno, dos,
y...
¡vuelta!

Uno, dos,
uno, dos,
uno, dos,
y...
¡vuelta!

La noche cerrada,
ni asomo de luna

ni estrellas,
las sombras huyen,
quedo sola.

Esa danza
que anima mi cuerpo,
quisiera ser poderosa,
enhebrar mis delirios,
y con ellos tejer
un manto de poesía
por el que pasear
en tu compañía.

Esa danza
que es ave de presa,
separa el cielo del infierno,
eleva mi ser en la inspiración,
y lo deja caer de golpe
sobre mis pies desnudos,
en la expiración.

Esa danza
definitiva, ensoñadora,
envolvente...
bola de cristal o fuego,
energía en equilibrio,
fluir del pensamiento,
concentrado en un punto,
en la distancia, lejano,
muy, muy lejano,
quizás inexistente.

Esa danza
que no es tal,
sino lucha de fuerzas,
de pesos,
de centros de gravedad,
de distancias inapreciadas.

Una vuelta más...
y...
aquí estoy de nuevo,
en mi habitación,
¿todo ha sido un sueño?
Corro a la ventana,
compruebo con tristeza
que te alejas...¡Adios!
te despido con la mano...
¡Adios! ,respondes a tu vez,
¡hasta la próxima estación!

De nuevo,
la brisa en las hojas,
toma mi mano,
sacándome al escenario
comienza, de nuevo...
¡LA FUNCIÓN!
y...

Uno, dos,
uno, dos,
uno dos,
y...
¡vuelta!

Uno, dos,
uno,dos,
uno,dos,
y...
¡vuelta!

CHI KUNG










miércoles, 6 de julio de 2011

EL CIELO ESTRELLADO




Qué haría yo por tí,
qué haría...

Imaginaría un plumero
con la estela
de las estrellas,
y con él barrería
el polvo fecundador
que tanto te atormenta.

Llenaría con él,
un saco de brillos,
de vivos colores,
cerrado, lo llevaría
al espacio guiada
por ese plumero.

Allí lo abriría y en él
me introduciría,
buceando entre el polvo
grupos formaría:
aquí el polvo de olivo,
allí el de pino,
en este el de manzano,
en aquel de cerezo,
más allá de siempreviva,
a su lado de prímula,...
y en todos ellos
¡una pizca de picardía!.

Ahora, ardúa tarea
el diseminar estos paquetes
por el firmamento
para que sean mis luceros
en las noches de abril y mayo.

El tiempo apremia,
pués el amanecer
amenaza con aparecer,
y el intento será conjurado.

A mi auxilio acude la luna,
que con un guiño cómplice
dirigiéndose hacía el sol,
entona una dulce melodía.

El sol vuelve la mirada
hacía la eterna inalcanzada
olvidando amanecer
acunado por esa ensoñación.

En la Tierra, las Musas,
guardan el sueño de mi amado,
no puede despertar hasta que
la tarea haya finalizado.

"Duerme, hermano mío, duerme,
hombre hecho Dios
por el sueño de una humana."

"Duerme, hermano mío, duerme,
no sepas lo que pasa
ni lo que ocurre."

Agotada por el esfuerzo,
temiendo no poder concluir,
en su ayuda acuden
los cuatro vientos,
para que dispersen
los luceros de mi firmamento.

El último saquito
lo deposito junto a la Luna,
le hará compañía,
le llamaran Lucero del Alba.

Caigo fulminada por el sueño,
despierto junto a mi amado.

Él duerme,
el día amanece,
la Luna desaparece,
las Musas se las lleva el viento.
Le miro y sonrío,
una cautiva melodía
asoma a mi mente.

"Duerme, amado mío, duerme,
no sepas lo que pasa
ni lo que ocurre."

Y así quedó conjurado
el tormento de mi amado.

Abril en Primavera.